jueves, 25 de septiembre de 2008

Lujos asiáticos

Bangkok está lleno de contrastes, a golpe de vista conviven la pobreza y el lujo una esquina detrás de otra, salvo en Bang Nha, el barrio donde vivimos.

Ya os hablé del BTS, pero lo que no he dicho es que las estaciones se construyen no donde tendría más sentido, sino donde hay un centro comercial de dimensiones considerables, y escuchadme, aquí todos tienen dimensiones muy considerables. El recorrido de las dos líneas de BTS no parece responder a un sentido lógico de las necesidades de los habitantes de la ciudad. Las paradas no necesariamente están en los lugares habitados, más bien es una columna vertebral de edificios comerciales y de oficinas. Y podríais decir...para ir hasta casa está el autobús...Pues sí, probablemente, o no, porque las líneas de autobús son un tanto incomprensibles, por supuesto las paradas no están en alfabeto latino, así que lo descartamos más que para ir de la estación más cercana del BTS hasta nuestra casa.

Dicho esto...lo que sigue es un relato de andanzas literales, kilómetros y kilómetros deambulando por Bangkok en busca de los palacios del monarca más rico del planeta. El camino empezó un lunes y acabó ayer, pero no fue de seguido, paramos a comer. El Palacio Real está en la zona de los templos, y...sinceramente, según entré me vi transportado a Port Aventura. Es bonito sí, pero parece un parque temático con ese dorado que no me acaba de convencer y con unas construcciones que parecen hechas para no pervivir en el tiempo (en la memoria sí). Aunque lo que visitas es, por supuesto, sólo el exterior del Palacio Real y los templos del complejo, todo tiene un aire laberíntico con intensos colores rojos, dorados, azules, es una fiesta arcoiris. Ya que estábamos por allí, cruzamos la acera dando un buen rodeo y nos encontramos con el Buda recostado, que es una auténtica maravilla. Sinceramente, es una escultura acojonante. Pero hay tanto templo que ver, y todos son tan absolutamente iguales, que la impresión que causa se difumina intentando salir de allí.

Os estareis preguntando...y estos tíos que se quejan de andar, ¿cuándo andaron? Fácil...dos días después, con la misma entrada, cogimos las de Villadiego, o lo que es lo mismo, el camino del norte, para ir a ver la residencia de verano del monarca. Siguiendo la llamada del Museo del Elefante Real, nos plantamos en la estación de Victory Monument para ir dando un paseo hasta el complejo. Un paseo....una paliza de caminata hasta allí, y en medio, una comitiva real que nos obligó a quedarnos quietecitos y sin hablar mientras pasaban.

Pero aquello tampoco es que fuera nada del otro mundo, así que tras un par de horas viendo los recuerdos que los reyes de este país se han ido trayendo de occidente, emprendimos el regreso al BTS, por supuesto, con comitiva real a mitad de trayecto y con un hambre de esos de dar miedo, con sonidos guturales incluidos. Y vuelta a andar, vuelta al segundo centro comercial de Asia y a sus pasillos kilométricos, vuelta al lujo de las imitaciones y a la legalidad de lo ilegal.

Y vuelta a casa, y a seguir andando. Porque la parada de sky train que queda cerca de casa está a tres cuartos de hora andando, y por probar a unir mi casa con la estación a patita, eché a andar y llegué desfondado.

Afortunadamente hoy jueves Ángel Villarino nos ha deleitado con una tarde de piscina en la azotea de su casa y un rato de sauna, completado con unas partidas de Pro, cerveza y peli de los Hermanos Marx....eso sí es un lujo, asiático o no, pero lujo.

Un beso

1 comentario:

cesar dijo...

Pues no será asiático pero es uno de los muchos lujos que yo me he perdido, eso de la famosa mansión del Villa (porque sí que he visto pelis de los hermanos Marx!!).

Ahora no sé muy bien por donde andáis, pero espero que hayáis podido empezar a rodar y que os estéis pegando la "paliza" de trabajar de lo que a uno le gusta. Te cansas igual pero duermes muchísimo mejor.

Un abrazo enorme y ya sabes que se te echa de menos por estas tierras medio desiertas (secas al menos de cervezas)y despolitizadas (sin ti ya no me apetece casi ni hablar de política... salvo que aparezca Espi!!).

Un abrazo muuuuuuuu fuerte!!