Camboya es un país para estudiar. Es un país duro, aunque dicen que más duros son los vietnamitas, pero el contraste entre la opulencia de los occidentales que por allí trastean y la pobreza que ves en cada esquina tiene el poder de dejarte tocado.
En realidad, de lo que hemos visto y en el plano turístico, Phnom Phen tiene poquito, Sihanouk Ville nada de nada, y Siam Reap tiene Angkor, que no tiene precio. Lo voy a decir...sustituyo Shangklanburi y su desfiladero de las Tres Pagodas por los Templos de Angkor como el sitio más impresionante en el que he estado. El amanecer en Angkor Wat, la mayor construcción de carácter religioso del mundo, es indescriptible. En realidad, la impresión te deja mudo, incapaz de comprender cómo el hombre fue capaz de construir, hace más de mil años, una ciudad de tal magnitud.
Yendo un poco más allá, la pobreza asusta. Camboya tiene un potencial impresionante con el turismo que puede llegar a atraer, pero le falta creérselo, o algo parecido. Para empezar, la mejor carretera del país es una pista medio asfaltada, así que del resto no haré comentarios. Pero, en realidad, lo que desespera es la corrupción. Eso es lo que impide que avance. Mientras unos tipos se dediquen a buscar (y conseguir) el soborno del turista, no avanzarán ni una pizca. Porque, obviamente, ellos no quieren que eso cambie. Se quedan con el soborno un día sí y otro también, y eso es lo más perceptible, sospecho que si indagas un poco más, será aún más sangrante.
Pero si algo me he traido de Camboya es una pregunta que me temo quedará sin respuesta. El primer día, no te fijas; el segundo, algo te parece extraño, pero no sabes lo que es; el tercero, es obvio...¿por qué la mitad de las camboyanas van en pijama por la calle a cualquier hora? Intento buscarle respuesta por mi mismo, racionalizarlo, pero no lo entiendo. ¿Es algo así como el uniforme de maruja de chándal y zapatos de tacón en versión Tercer Mundo? ¿O quizá es simplemente una moda importada de alguna película infame? No tengo ni idea. Y mientras el mundo cambia, mientras Obama es nuevo presidente del planeta, las camboyanas siguen paseando en pijama por las calles, y yo, con esta duda irresoluble.
Un beso
En realidad, de lo que hemos visto y en el plano turístico, Phnom Phen tiene poquito, Sihanouk Ville nada de nada, y Siam Reap tiene Angkor, que no tiene precio. Lo voy a decir...sustituyo Shangklanburi y su desfiladero de las Tres Pagodas por los Templos de Angkor como el sitio más impresionante en el que he estado. El amanecer en Angkor Wat, la mayor construcción de carácter religioso del mundo, es indescriptible. En realidad, la impresión te deja mudo, incapaz de comprender cómo el hombre fue capaz de construir, hace más de mil años, una ciudad de tal magnitud.
Yendo un poco más allá, la pobreza asusta. Camboya tiene un potencial impresionante con el turismo que puede llegar a atraer, pero le falta creérselo, o algo parecido. Para empezar, la mejor carretera del país es una pista medio asfaltada, así que del resto no haré comentarios. Pero, en realidad, lo que desespera es la corrupción. Eso es lo que impide que avance. Mientras unos tipos se dediquen a buscar (y conseguir) el soborno del turista, no avanzarán ni una pizca. Porque, obviamente, ellos no quieren que eso cambie. Se quedan con el soborno un día sí y otro también, y eso es lo más perceptible, sospecho que si indagas un poco más, será aún más sangrante.
Pero si algo me he traido de Camboya es una pregunta que me temo quedará sin respuesta. El primer día, no te fijas; el segundo, algo te parece extraño, pero no sabes lo que es; el tercero, es obvio...¿por qué la mitad de las camboyanas van en pijama por la calle a cualquier hora? Intento buscarle respuesta por mi mismo, racionalizarlo, pero no lo entiendo. ¿Es algo así como el uniforme de maruja de chándal y zapatos de tacón en versión Tercer Mundo? ¿O quizá es simplemente una moda importada de alguna película infame? No tengo ni idea. Y mientras el mundo cambia, mientras Obama es nuevo presidente del planeta, las camboyanas siguen paseando en pijama por las calles, y yo, con esta duda irresoluble.
Un beso
2 comentarios:
http://www.viajablog.com/2008/02/el-pijama-ideal-se-acabaron-los-sudores.html?showComment=1202215500000
una recomendación...
Yo también me fijé:
"En Phnom Penh, donde nada mas llegar me junte con un argentino y una gallega es donde me di cuenta que los camboyanos han cambiado la tragedia del genocidio de los khmeres rojos (proporcionalmente peor que los nazis) por una alegria y despreocupacion que les lleva como a Josué a salir a la calle en pijama, aunque este estampado con rosas rojas."
http://lolyplanet.blogspot.com/search/label/Camboya
PD a bang:qué horterada de pujama!
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